jueves, 19 de marzo de 2026

A guardar los juguetes

No ha pasado ni la segunda semana y ya me hace falta estar a tu lado. Aún no sabes ni entiendes completamente por qué estamos separados. Eres parte de mí y no poder verte despertar me duele.

Algunas veces escucho entre tus palabras.

 — Lo siento.

Eso me destroza, porque sé que esta situación no es tu culpa; solo estoy haciendo lo posible por asegurar nuestro bienestar.

Recordar tus pasos, la casa inundada de tus risas, correr y hacer desorden... eso era lo que nos divertía. Me encantaba que, cuando entendías que los juegos terminaban, decías — A guardar los juguetes.

Ni siquiera creo ser yo tan ordenado. Al llegar de tu guardería, te quitas los zapatitos y los dejas alineados; me hace sentir orgulloso saber que te estás formando tan bien. Son estos detalles los que extraño: solo observar cómo creces y vas aprendiendo en el camino.

Contigo aprendí a distinguir realmente el tiempo. Te vi cuando naciste, te tuve entre mis brazos; no dormías si no te recargaba en mi pecho mientras te cantaba. Tan frágil, tan pequeña... y ahora casi no quieres que te cargue.

Vi cómo aprendías a sentarte, cómo te aferrabas a los bordes de la cuna para sostener tu cuerpecito. Te vi soltarte y aprender a caminar, cada logro una sonrisa. Aunque caías, no te rendiste; ahora corres con tu cabello ondulante, sin que nadie te sostenga.

Quizá que aprendieras a decir "lo siento" sea la palabra que más duele escuchar viniendo de ti.




lunes, 16 de marzo de 2026

Lejos de ti, soñando contigo

Buenas noches, he estado respondiendo para despedirme antes de dormir. 

Mencionarlo a través de una videollamada no es lo mismo que acariciar tu rostro y decirte cuanto te quiero, darte un beso en la frente, tocar suavemente tus mejillas y quedarme viéndote descansar.

Estar lejos de ti es lo que no me deja conciliar el sueño y me paso escroleando entre videos y anuncios en el celular. 

Te extraño.

Recuerdo como es que giras cuando duermes, cuando estiras los pies y te quitas las sabanas por que sientes calor, al sentir ese acto, evitando que te enfermes te cubro de nuevo, esa era una batalla que tuvimos cada noche.

Imagino tu llanto al no sentirme cerca.

Inconsciente entre sueños te aferras a mi cuello y eso es lo que me calmaba, al observarte encontraba la forma de poder dormir.

Quiero disculparme por no estar cerca, por no poder llegar a casa y abrazarte, tengo tantas ganas de ir a jugar contigo, pero el trabajo nos aleja.

Esto es un momento temporal, que espero poder arreglar para poder estar juntos, saldremos adelante para no perderme ningún momento a tu lado y poder sostener tu mano.

Se que la ultima vez que nos vimos, cuando te explicaba de la situación, intentaste disimular y no querías escuchar que nuevamente viajaría.

- ¡Mira mariposa!

Fueron tus palabras para que no dijera más palabras, pero estoy ansioso por poder descansar juntos, pronto estaré de vuelta, a tu lado.








martes, 13 de enero de 2026

Dame una respuesta

 Con el temor de que me digas que no,

déjame decirte, que estoy arrepentido de haberte dejado a un lado,
pensando que no importabas en mi vida.
Hoy me he dado cuenta de que formas parte de mí
y de que me gustaría compartir parte de mis días a tu lado.

Quiero verte.
Y si merezco una cachetada, la aceptaré,
con tal de que venga de tus manos,
de que roces mi piel y me dejes sentir, en ese contacto,
el calor de tu mano.

Sí, tengo temor de que me toques de esa forma,
y lo acepto, porque sería el castigo que me darías.
Te juro que lo asumiré.
Solo espero que me enseñes a quererte.

No me gustó nada que te mostraras indiferente conmigo.
Pensé que con la distancia mi amor por ti crecería,
que el tiempo fortalecería el deseo de estar a tu lado.
Pero tengo miedo:
miedo de que me digas que no,
miedo de que no vuelvas a escribirme
y me desarmes otra vez.

Me vuelves loco al pensar que te degradé de esa forma,
por eso te pido que me enseñes a quererte,
que tu indiferencia quede atrás.
Es cierto: no debí llamarte hipócrita,
porque el que lo fue, sin duda, fui yo.

Mi vida espera una respuesta,
mi ser te espera,
mi pensamiento quiere quererte
y tocar tus labios, porque los extraño.


Te extraño.

Dame solo una respuesta:
para callar de una vez
o para continuar y soñar con estar a tu lado,
aceptando que fui un cobarde al decir que no te quería.
Esa mentira me ha costado demasiado. 
No es verdad.

Quiero verte, necesito verte,
ansío esperarte, rodearte por la espalda
y no callar más.

Te quiero.
Te amo.
Te espero.
Y te siento.


Siento tu presencia en mis sueños,
porque en las noches solo ruego una llamada,
escuchar tu voz diciendo
que me quieres,
que me sigues queriendo,
que me extrañas.

Perdóname por decir todo esto,
pero extraño tu presencia.
Quiero verte y volver a decirte, mirándote a los ojos,
que me gusta la luz que irradian.

Espero que sonrías de nuevo para mí.
Te quiero.










martes, 30 de diciembre de 2025

Atardecer

Fue tan complicado ver el azul del cielo teñir su faz con la llegada del atardecer.

Pensé que aún te quedarías, sosteniendo mis manos y vería tu rostro observando el mar, las olas.

Con una mirada despreocupada, tus manos tocando mi cara.

Tal vez sea que no puedo contener las lágrimas por tu ausencia y, con esta penumbra, el frío de la brisa del mar me hará escapar y olvidar la promesa que te hice: quererte para toda la vida.

Nos perderemos los dos por la ausencia que me haces sentir.

Tal vez al alba te vuelva a encontrar, mas no será la misma emoción, los dos contemplando el atardecer consumiendo el azul del cielo, al lado del mar…



lunes, 29 de diciembre de 2025

Se apaga el mundo

 Y si fuera tan simple controlar las olas,

combinando un vestido azul a la orilla del mar.

Me quedo a observar, me siento a ver
cómo esta niña que desde hace tiempo he querido
no ha cambiado, pero tiene el cuerpo de una bella mujer.

Va llegando la noche,
este atardecer es hermoso solo porque el marco sostiene tu figura.
Los rayos del sol se tornan tenues,
me miras y poco a poco, con tu cercanía, se apagan las luces.

Solo me alumbran tus ojos.
Te pones de rodillas y acercas tu rostro.


“Te quiero”.

Se apaga todo el mundo
y la sensación recae sobre mis labios.

—Despierta, no me dejes sola ni un instante.




lunes, 22 de diciembre de 2025

No cambies

 Me gusta la actitud que tienes.

Es lo que mas me llamo la atención de ti.

Me recuerdas a como era yo cuando era más joven.

Me arrepiento de haber cambiado.

No me atreví a cambiar el reflejo que sentía.

Por ello decidí no enviarte aquella carta.

Hice que mis manos descansaran, para no enfrentarme ante una aprobación o rechazo.

Y es que no debes cambiar tu forma de ver las cosas, debes seguir siendo feliz.

No permitas que te cambien.

Mi corazón intuía que no debía ser yo, quien transformaría esa luz.




viernes, 19 de diciembre de 2025

Estoy contigo

Un suspiro tan simple, el que deja colmada en un instante la emoción de la razón.

Ya lo había perdido tiempo atrás, cuando se separó del recuerdo, aquellos besos.
Tan raro me siento ahora: ahogado, cambiando la idea de la soledad por el hecho de pensar que quizá sea mejor así. 

Estar solo.

—¿Qué piensas? ¿Tal vez ves en mí locura?

No tan lejana de los versos que una vez te entregaba y enmarcabas.

Pensarás, tan simple es la memoria, como estar caminando bajo un paraguas resguardándote del frío, tratando de evitar esa cortina de lluvia que se forma, sin dejarnos ver el rumbo que deberíamos seguir. 

Aun así, sabemos a dónde es que estamos destinados a terminar.

- Estás mojado.

- Así es, pero es mucho mas importante para mi que tú no lo estés.

Se sonroja.

Yo imagino como volver a casa diciendo que no necesito tu sombrilla. 

Pero, no siento el frío, estoy contigo.


jueves, 18 de diciembre de 2025

Incumpliendo una promesa

- Y entonces no lo sé. 

Me dijo tantas veces.

- Podrías perder la memoria y olvidar la situación. Prométeme que nunca escribirás de mí.

Agacha la cabeza entrando en conflicto con aquellas palabras.

- Hazme ese regalo.

- ¿Segura de ello?, en todo caso. ¿Qué importa? Maldita sea, después de todo ya no es necesario hacerlo.

¡Que sea una promesa!

Y que estoy haciendo ahora.

Explotar.

Necesito reventar. Estoy cansado de aguantar esta conmoción.

- Con eso frustras todo lo que sé hacer ¿lo sabías? Perdí la sonrisa. Para nada me gusta que te burles de mi.

Las palabras que te enamoran, me pides que las opaque, así que intentar para mi fluir, a ti no te gustan.

Entonces que debería hacer.

Lo siento.

En todo caso, pensé que me ayudarías a surgir y ahora me quieres hundir.

Borraré todo, ¿Está bien?

No debes preocuparte.

Mírame, ahora el que fueras importante quedo en la promesa que estoy por hacerte.

Mírame de frente a los ojos, no lo olvides.

Me mira con lagrimas en los ojos.

Te quise tanto sabes; hice todo esto en algún momento porque eras importante para mi y ahora de qué vale...

Como las lágrimas que se confunden con la lluvia se disipa y secará en algún momento.

No debes preocuparte. Lástima pequeña.

Solo una bofetada lega a mi mejilla.

- Idiota... ¿Por mi dejaras de escribir?

Con ojos de colera, pero con un pesar que hace evidente al contener las lagrimas.

La tomo delicadamente y la abrazo.

- Yo quiero que seas feliz, aunque me cueste el sufrir.

Es por eso que ahora solo podré decirle las cosas de frente.

- Perdóname si evito que mis manos plasmen lo que pienso de ti.

No volveré a escribir.

 



miércoles, 17 de diciembre de 2025

El contorno de tus ojos

- Y así vi pasar ante mis ojos mi pasado, pero como no llevaba lentes, perdí la oportunidad de hablarte.

- ¿Y cómo sabes que fui yo?

- Simplemente, porque recuerdo la sensación que dejas en mi ser cuando tus ojos se detienen a mirarme y en un pequeño escalofrío se inunda mi emoción, sin razón.

-¿Cómo estás tan seguro?

- Recuerdo el contorno de tus ojos, la delgada línea que separa el amanecer cuando me miras y la penumbra de la noche cuando los cierras. 
Y así me desvío del camino, buscándote.



lunes, 13 de octubre de 2025

La ventana

Hoy es un día especial.
Ella me habló y me dijo que nos encontraríamos en un restaurante cerca del parque El Olivo. Quería verme —dijo— para recordar algunas cosas del pasado.
Pensé que nada podría salir mal, que solo sería una charla, así que acepté. Después de todo, solo era hablar.

Antes de que llegara la hora, dudé. Quizá no debería ir. Las cosas del pasado ya pasaron y volver a recordarlas no sería saludable. Mejor olvidar.
Aun así, salí de casa. Vi el atardecer, cómo el sol se escondía mientras las luces de la ciudad comenzaban a encenderse.
La gente iba y venía por ambos lados, y yo seguí caminando. Crucé el parque central. Antes de subir la calle, estaba el lugar donde la encontraría.

La vi.


A través de la ventana que daba a la calle, el jardín del restaurante enmarcaba su figura. No recordaba todos sus rasgos, pero noté que no había cambiado mucho.

Seguía siendo tan hermosa como mi memoria la guardaba.

Me dispuse a entrar al local, pero alguien me detuvo del hombro.
Me giré. Era un amigo de hace años, y recordé que había sido su ex enamorado.

—¿En serio estás aquí? —dijo, con una mezcla de sorpresa y reproche.

No entendía nada. Cambié el gesto, confundido, intentando descifrar si era una coincidencia o algo más.
¿Nos había citado a ambos? ¿Por qué?

Volví la mirada a la ventana. Ella observaba el menú, sin notar lo que ocurría afuera.
La luz tenue del lugar la iluminaba como si el mundo quisiera señalar el sitio exacto donde estaba.

Sentí un tirón en la camiseta. Lo vi más cerca, con enojo en la mirada.

—Ella nunca será para ti —dijo, con la voz apagada, cargada de algo que no supe si era odio o dolor.

Antes de que pudiera responder, levantó el puño.

El golpe pasó rozando mi rostro, y por un instante sentí el viento helado cortarme la mejilla.
Todo se volvió lento. La luz del local, al otro lado del vidrio, titilaba sobre su silueta como si nada de esto ocurriera en el mismo mundo.

Lo empujé hacia atrás; perdió el equilibrio, y cuando intentó ponerse de pie, ya lo tenía tomado del cuello de la camisa.
Mis golpes no eran de rabia, sino de memoria.
Cada uno era una palabra que nunca pude decir.

—Lo sé... —dijo con dificultad, apenas levantando la vista—. Nunca pude hacer más que tú...

Lo solté. Cayó de rodillas, exhausto, mientras sus amigos lo sostenían.

Le tendí la mano. La tomó, lo ayudé a levantarse. No dijo nada más.
La gente nos miraba sin intervenir.
Yo, como quien suelta una carga pesada, lo vi alejarse con sus amigos, que lo escoltaban en silencio.

Luego busqué la ventana... pero ya no estaba allí.

Ella estaba en la puerta, mirándome.
En sus ojos había enojo, decepción.
Y entonces el viento volvió a soplar; la vi girarse y seguir el rumbo de quien se alejaba.

Fue tras él.
Y yo… yo no debí regresar a buscarla.
Las cosas nunca cambian.
Y yo ya no soy el de antes.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Distantes

Pero nada puede ser para siempre, solo son recuerdos que atesoro; como si me aferrara a ellos para poder seguir imaginando un mundo donde las cosas pudieron haber sido mejores.

Recuerdos, quizá con estas pocas palabras pueda ir desgarrándolas de mi memoria para poder descansar sin darle tantas vueltas al asunto del querer cambiar mi situación actual. He ido tomando trozos, reciclando momentos y uniéndolos uno a uno para fortalecer las cosas buenas que pueda ir arreglando mis pensamientos, solo en sueños he ido viviendo aventuras que a veces me levantan el ánimo, en este blog había una sección en la cual contaba mis sueños, siempre fueron un poco raros pero trataba de darles un sentido romántico, la protagonista de ellos ya no esta conmigo, pero aun me visita y acompaña cuando duermo.

Probablemente aun pienso en ella y así es que aparece, toma mi mano, su sonrisa me ilumina la noche. veo sus labios moverse pero ahora su voz no me alcanza, no recuerdo su tono; es triste ir perdiendo su recuerdo.

Hace un tiempo tuve un trabajo en el cual ella estuvo presente, yo parado y recostado en una columna esperando a que diera la hora de empezar un simulacro, ensimismado en mis pensamientos y de pronto entró, no la reconocí pero sentí algo en su mirada, me puse a pensar de donde la conozco y entonces me vino su recuerdo a la memoria, pensé  "No creo que sea ella", entonces fui a ver los registros de la tablet que tenia mi compañero y busque su nombre, al saber que estabas ahí no pude hablarte, sentí vergüenza, entonces hice todo lo posible para evitarte, creo que fue la situación mas cercana en la que la he llegado a tener en frente pero no era momento de hablar, probablemente habría encontrado su voz de nuevo, pero olvidar ya no sería sencillo.


Y entonces, entre el recuerdo y el sueño; entre miradas y silencio extiende sus manos hacia mi rostro, solo me toma con los dedos la barbilla y se acerca hacia mí, como un susurro tan distante besa mi mejilla y se aleja, siento que es un lugar al cual no puedo llegar tan distante, el cuerpo me pesa y me dejo caer no hay más que hacer.

viernes, 16 de mayo de 2025

Volver a casa

 Sabes he estado teniendo muchas noches pensando, en lo que pasó quizá de tanto estar al pendiente de lo que debería escribir me tiene estresado, dije que me tomaría el tiempo pero ahora, había olvidado que tenía pendiente hacerlo, entonces vamos a ver, esta situación espero pueda llevarte un poco a imaginar como seria aquel momento.

Una noche cerca a la universidad, entre faros distantes, no estamos entre las luces, ocultos entre la sombra y la lluvia, solo cerca nuestros alientos nos despistan del mundo, en ese momento solo somos tu y yo, esperando no ser encontrados, refugiados bajo la puerta de una casa, abrazados, sintiendo, solo con labios, con besos suaves apenas rosándolos, nuestro aliento se funde.

Espera la historia no va por ese sentido, pero si estamos mojados.

Quizá esperando que pase un poco, para poder ir a casa, es ahí que una mano toca mi pantalón, y tira de el, dejo de abrazarla y veo hacia abajo, es un niño de mas o menos 4 o 5 años que me pregunta si vi a su mamá, desconcertados le preguntamos cual es su nombre, menciona uno que no recuerdo y como es de suponerse respondemos que no.

Luego ella se agacha y se sujeta el cabello, le pregunta - ¿Sabes donde vives?

El responde - Si.

- Entonces le llevamos a su casa - Me ve tiernamente y no puedo negarme.

Entonces emprendemos marcha, el niño nos empieza a dirigir por zonas que desconocíamos en ese momento, hasta que llega un punto en el que el niño se cansó de tanto caminar y lo cargue en la espalda, fue bueno que hasta ese punto la lluvia dejó de caer.

Ella se me quedaba viendo mientras lo llevaba a cuestas.

Se acerca a mi y me da un beso en la mejilla - Serias un buen padre.

Ese gesto me hace feliz y pensar como seria tener a un hijo.

- Tu crees. - Solo alcanzo a decir eso.

El pequeño después de caminar, por un buen tiempo nos apunta a una tienda, una señora sale de ahí algo preocupada y me ve cargándolo, rápidamente se acerca a nosotros y me pregunta si esta bien, respondemos que si y le explicamos donde lo encontramos y como llegamos hasta ahí, baja de mi espalda y se apresura a abrazar  a su madre, siento de pronto un abrazo y un nuevo beso una tremenda sonrisa y unos ojos brillosos.

- Muchas gracias, estaba preocupada. - Nos menciona, nos da unas galletas y nos agradece por llevarlo, nos despedimos, damos la vuelta y regresamos.

En un tramo oscuro por donde aun no hay alumbrado solo viendo el cielo que se había despejado pensando en como seria tener un hijo.

Toma de mi mano, no mencionamos palabras pero quizá ella piense lo mismo que yo, hasta ese momento quizá no habíamos hablado del tema, pero sentía que con ella seria que los tendría.

Que es lo que hice por que ahora pienso que estoy omitiendo algunas cosas. Solo son recuerdos, pero pensarlo ahora me duele, no se si debería continuar.

- La noche es muy bonita, no te parece.

-Tuve un día muy cansado, pero verte llevarlo me cambio el animo.- Empieza a correr saltando entre charcos, salpicando, voy tras de ella haciendo lo mismo.

- Estas muy feliz.

- Si.

Se detiene y camina alegre, me atrevo a abrazarla por la espalda y caminamos así, apoyo mi quijada en su hombro y cierro los ojos.

- ¿Te gustaría, ser la madre de mis hijos?- Se detiene no dice nada, de pronto siento en mi mano dos gotas de agua, abro los ojos pensando que volvía a llover, pero no,  levanto un poco la cabeza pensado que le disgustó la idea, quizá mis palabras detonaron emociones mas allá de un simple comentario.

Vi sus ojos brillar y llenarse de lagrimas, aun así sentía que estaba feliz y dijo que si, se abalanzo a mi pecho me abrazo y casi colgándose de mi, me besó.

Quizá estoy equivocado solo es un recuerdo que vive en mi, pero quiero imaginar que así sucedió, muchas noches he pensado que fue uno de los momentos de mi vida que puedo mencionar, que fui feliz.

lunes, 10 de marzo de 2025

Tiempo

Se que dije que iba a darme más tiempo para poder escribir, la verdad es que volví a olvidar hacerlo, escribir a veces suele ser complicado, pero bueno aquí estamos.

Hola, ¿Como estás? ¿Te está yendo bien?, quizá en algún momento llegue respuesta a estas preguntas mientras tanto, sigamos avanzando, la vida no se detiene cuando esperamos una respuesta, seguimos caminando y respirando.

He estado practicando mentalmente algunas historias que tengo guardadas en memoria, algunas frases o poemas que no quiero que se pierdan, trataré de  transcribirlas, algunas frases fueron estados de whatsapp o facebook entonces por cada una tratare de explicar por que lo hice y en que situación, será algo curioso, pienso que así podre dejar pasar todo y lograré olvidar lo que mi memoria quiere retener, quizá ya lo mencioné en algún momento porque después de escribir algo suelo dejar de pensar en ello y sale de mis pensamientos.

 Entonces después de cuanto tiempo crees que puedas leer la primera historia, poema o frase.

Será entonces tiempo para esperar un poco que las palabras se relacionen de tal manera que me guste lo que puedas leer, muchas de las historias eran de amor, después de todo, de eso se trata este blog espero poder emocionarte de alguna manera.

Sin más que decir, solo quería saludarte y decirte que no te sientas solo o sola, si necesitas hablar, aquí tienes un amigo que responderá tus inquietudes.


martes, 4 de febrero de 2025

Mensaje

 Hola, como te a ido, espero que super bien, sabes quiero tener el tiempo de escribir de nuevo tanto como antes, pero no lo puedo hacer, así que en momentos que tenga algo de libertad desprenderé algunas de las cosas que se me ocurran.

Como dije anteriormente, se me hacia muy fácil empezar a soltar las palabras para relatar lo que me pasaba, ahora me cuesta pero no es algo que con la práctica no pueda volver a obtener, en este nuevo comienzo quizá mis palabras tengan algún tono de madurez, la experiencia me a hecho un poco mas serio y un tanto formal, aunque por ratos suelto alguna broma no tan acorde a mi edad; pero que importa después de todo ser mayor no implica vivir la vida amargado, solo cambian las responsabilidades, las metas y alguna que otra promesa que le hiciste a tu joven tu, que te pide que no te olvides  cumplir.

Alguna vez he querido escribir un libro, una meta que en esos momentos tenía muy claro, el título, la forma del inicio, el cuerpo del relato y por último el desenlace; aunque pareciera que nunca empecé, te diré que por descuido perdí los dispositivos en los cuales los tenía. Así que, es por eso que no tengo los escritos de esos tiempos para poder darlos a conocer; aunque a veces me parece un poco triste que no llegara a alguien que si le importara leer su contenido.

Las cosas materiales se pierden, pero nada termina ahí y justamente de eso quería hablar.

Saben hace mucho tiempo, en mi etapa de adolescente, leía libros que llegaban a mi y me dejaban con la incertidumbre de que pasaría después, tal vez a ti te a pasado que terminas el libro, muchas veces las historias terminan con finales felices y pensaba que así terminaría mi historia en algún momento. Con los años te das cuenta por mas largo que es un libro tiene un final y lo terminas, ese reflejo tenia para mi vida; tenia un miedo, pensaba que si yo terminaba un libro y le ponía fin a la historia mi vida acabaría; pero ve ahora vuelvo a relatarte un sentimiento, quizá algo tonto para algunos pero no es el fin del camino, me siento muy feliz de poder volver a soltar todo lo que pienso, me sentía algo triste pero ahora hasta escribiendo tengo dibujada una sonrisa, quizá esto era lo que me faltaba. 

La vida es un bonito regalo, disfruta los momentos, incluso cuando pienses que estas en tus peores momentos, es muy cierto que las tormentas van a pasar, ya no nos amarguemos, la mejor manera de lograr algo es intentarlo, muchas veces dejamos que nuestros pensamientos nos consuman y no actuamos, por favor deja de pensar y ponte a hacer veras que si vas fragmentando tus problemas y les das solución algún día terminaras con lo que te aqueja y habla con alguien, siempre hay un amigo que te hará pensar que no es nada, que sus problemas son peores pero al menos sacaste parte del problema.

Los amigos son importantes, muchas veces nos quejamos que ninguno de ellos llama, recuerden que las llamadas o mensajes pueden salir en ambas direcciones, saluda a alguien y has feliz su día, por mas que a veces solo se queje.

Y este fue mi mensaje, si al menos te saque una sonrisa por acordarme de ti, también seré feliz...



lunes, 20 de enero de 2025

Promesa

Hola debido a los cambios que estoy afrontando en mi vida no he tenido la oportunidad de hacer los que me gusta, paso por un momento en el cual debo dar todo de mí, pero siento que no estoy rindiendo todo lo que podría dar, dejé atrás muchas cosas, muchas actitudes que marcaban mi personalidad, pero también es parte de crecer, como mencione alguna vez, quise reservar parte de mi vida, al ocultar las primeras publicaciones, quizá por que de por medio también hubo una promesa que hace algunos meses me di cuenta que ya había cumplido, al discutir con una persona dije que dejaría de escribir.

Prometí, que dejaría de escribir para enfocarme en concluir mis estudios, claro está, que el haber obtenido un titulo, tener un trabajo, pueda dar por concluida mi vida, sino que seguimos en camino de ir superándonos día a día.

Entonces al pensar en todo eso, se me vinieron muchos recuerdos a la mente, he escrito sí, pero no para que pueda ser leído, sino para atesorar mis palabras a una personita mucho más importante para mí, he descubierto muchos tipos de amor estos años, pero será mejor tranquilizar la capacidad creativa para lo que se pueda publicar, no prometo mucho, pero  quiero retomar el contar historias, sueños y lo que se me ocurra para poder dejar una pequeña marca en un recuerdo, antes podía escribir sin parar solo pensando en una palabra, ahora me cuesta un poco, así que denme algo de paciencia.

Es así que quizá pueda dejar algunas experiencias que voy viviendo y si te interesaría conocer un poco más de mi espero que pueda al menos sacarte una sonrisa, quiero evitar que en mis palabras se encuentre tristeza.


miércoles, 3 de junio de 2020

Cuarentena

Nadie logró estar preparado para vivir esta situación, menos yo que estaba empezando una nueva vida con cosas distintas de las que ya conocía, empezar de cero es complicado.

Quizá para recordar un poco todo, sea bueno comenzar una historia en la cual me ayude a liberar esta tensión que también  llevo, probablemente pienses que estoy solo y abandonado en un lugar que no conozco, lamento decepcionarte, porque ya estuve aquí, pero a una distancia considerable del lugar en el que nací.

Siempre pensé en salir de la comodidad de mis padres, me sentía demasiado cómodo, como para continuar ahí, pensé que tenía todo a la mano, eso me hacia ser más flojo y conformista, me disgustaba tanto que pensé que seria bueno liberarme de eso y crear ante mi la necesidad de estar solo para sobresalir por cuenta propia lo que se conoce como ser independiente.

Recuerdan, que yo me la pasaba dejando historias de amor en este lugar, me encantaba ello, pero creo que poco a poco fui perdiendo la esencia, no lo deje por que no me gustara, sentía que no tenía un motivo para hacerlo, con lo dicho pensaras seguro terminó una relación que lo dejo tocado, algo no tan lejano de la realidad, todos los escritos que estaban aquí  los bloquee por respeto a mis recuerdos, quería, necesitaba atesorarlos para mi porque eran mi vida, es mi vida que fluía tratando de crearlas, entonces porque escribo ahora, es algo complicado me pasa de todo un poco y a veces siento que me voy a quebrantar, baja mi moral y me decepciono de mis decisiones, pero nadie nunca supo que sucedería esto, no lo esperábamos. Peor para mi que trato de volar del nido, cuando nunca debí haber salido...

miércoles, 10 de enero de 2018

Animo

Tal vez ya no hay nada aquí, pero para quien descubra esto y me tiene confianza quiero decirle que lo intentaré una vez más, no por este medio espero me disculpen. Pero lo voy a intentar gracias por no olvidar nada, pero esto aun no acaba, apenas comienza...

Estoy feliz y un poco animado, espero que no se me pase rápido hasta cumplir el objetivo.
😊