Hay, ¿y qué me dices?
Lástima, y ya te olvidas.
Peleas con un pasado que ya se extingue,
pero aun así persistes.
Idiota.
No crees lo que te digo y te ofendes,
lástima que mis palabras
no las tomes presente.
Adiós.
Con una mano en el pecho
y lo que me empuja a decirlo,
ya no nos veremos mañana.
Este espacio existe gracias al tiempo, las palabras y el cariño de quienes lo leen. Si deseas apoyar este proyecto, aquí dejo esta opción.
Escanéame con Yape para invitarme un cafecito ☕
No hay comentarios:
Publicar un comentario