martes, 30 de diciembre de 2025

Atardecer

Fue tan complicado ver el azul del cielo teñir su faz con la llegada del atardecer.

Pensé que aún te quedarías, sosteniendo mis manos y vería tu rostro observando el mar, las olas.

Con una mirada despreocupada, tus manos tocando mi cara.

Tal vez sea que no puedo contener las lágrimas por tu ausencia y, con esta penumbra, el frío de la brisa del mar me hará escapar y olvidar la promesa que te hice: quererte para toda la vida.

Nos perderemos los dos por la ausencia que me haces sentir.

Tal vez al alba te vuelva a encontrar, mas no será la misma emoción, los dos contemplando el atardecer consumiendo el azul del cielo, al lado del mar…



lunes, 29 de diciembre de 2025

Se apaga el mundo

 Y si fuera tan simple controlar las olas,

combinando un vestido azul a la orilla del mar.

Me quedo a observar, me siento a ver
cómo esta niña que desde hace tiempo he querido
no ha cambiado, pero tiene el cuerpo de una bella mujer.

Va llegando la noche,
este atardecer es hermoso solo porque el marco sostiene tu figura.
Los rayos del sol se tornan tenues,
me miras y poco a poco, con tu cercanía, se apagan las luces.

Solo me alumbran tus ojos.
Te pones de rodillas y acercas tu rostro.


“Te quiero”.

Se apaga todo el mundo
y la sensación recae sobre mis labios.

—Despierta, no me dejes sola ni un instante.




lunes, 22 de diciembre de 2025

No cambies

 Me gusta la actitud que tienes.

Es lo que mas me llamo la atención de ti.

Me recuerdas a como era yo cuando era más joven.

Me arrepiento de haber cambiado.

No me atreví a cambiar el reflejo que sentía.

Por ello decidí no enviarte aquella carta.

Hice que mis manos descansaran, para no enfrentarme ante una aprobación o rechazo.

Y es que no debes cambiar tu forma de ver las cosas, debes seguir siendo feliz.

No permitas que te cambien.

Mi corazón intuía que no debía ser yo, quien transformaría esa luz.




viernes, 19 de diciembre de 2025

Estoy contigo

Un suspiro tan simple, el que deja colmada en un instante la emoción de la razón.

Ya lo había perdido tiempo atrás, cuando se separó del recuerdo, aquellos besos.
Tan raro me siento ahora: ahogado, cambiando la idea de la soledad por el hecho de pensar que quizá sea mejor así. 

Estar solo.

—¿Qué piensas? ¿Tal vez ves en mí locura?

No tan lejana de los versos que una vez te entregaba y enmarcabas.

Pensarás, tan simple es la memoria, como estar caminando bajo un paraguas resguardándote del frío, tratando de evitar esa cortina de lluvia que se forma, sin dejarnos ver el rumbo que deberíamos seguir. 

Aun así, sabemos a dónde es que estamos destinados a terminar.

- Estás mojado.

- Así es, pero es mucho mas importante para mi que tú no lo estés.

Se sonroja.

Yo imagino como volver a casa diciendo que no necesito tu sombrilla. 

Pero, no siento el frío, estoy contigo.


jueves, 18 de diciembre de 2025

Incumpliendo una promesa

- Y entonces no lo sé. 

Me dijo tantas veces.

- Podrías perder la memoria y olvidar la situación. Prométeme que nunca escribirás de mí.

Agacha la cabeza entrando en conflicto con aquellas palabras.

- Hazme ese regalo.

- ¿Segura de ello?, en todo caso. ¿Qué importa? Maldita sea, después de todo ya no es necesario hacerlo.

¡Que sea una promesa!

Y que estoy haciendo ahora.

Explotar.

Necesito reventar. Estoy cansado de aguantar esta conmoción.

- Con eso frustras todo lo que sé hacer ¿lo sabías? Perdí la sonrisa. Para nada me gusta que te burles de mi.

Las palabras que te enamoran, me pides que las opaque, así que intentar para mi fluir, a ti no te gustan.

Entonces que debería hacer.

Lo siento.

En todo caso, pensé que me ayudarías a surgir y ahora me quieres hundir.

Borraré todo, ¿Está bien?

No debes preocuparte.

Mírame, ahora el que fueras importante quedo en la promesa que estoy por hacerte.

Mírame de frente a los ojos, no lo olvides.

Me mira con lagrimas en los ojos.

Te quise tanto sabes; hice todo esto en algún momento porque eras importante para mi y ahora de qué vale...

Como las lágrimas que se confunden con la lluvia se disipa y secará en algún momento.

No debes preocuparte. Lástima pequeña.

Solo una bofetada lega a mi mejilla.

- Idiota... ¿Por mi dejaras de escribir?

Con ojos de colera, pero con un pesar que hace evidente al contener las lagrimas.

La tomo delicadamente y la abrazo.

- Yo quiero que seas feliz, aunque me cueste el sufrir.

Es por eso que ahora solo podré decirle las cosas de frente.

- Perdóname si evito que mis manos plasmen lo que pienso de ti.

No volveré a escribir.

 



miércoles, 17 de diciembre de 2025

El contorno de tus ojos

- Y así vi pasar ante mis ojos mi pasado, pero como no llevaba lentes, perdí la oportunidad de hablarte.

- ¿Y cómo sabes que fui yo?

- Simplemente, porque recuerdo la sensación que dejas en mi ser cuando tus ojos se detienen a mirarme y en un pequeño escalofrío se inunda mi emoción, sin razón.

-¿Cómo estás tan seguro?

- Recuerdo el contorno de tus ojos, la delgada línea que separa el amanecer cuando me miras y la penumbra de la noche cuando los cierras. 
Y así me desvío del camino, buscándote.



lunes, 13 de octubre de 2025

La ventana

Hoy es un día especial.
Ella me habló y me dijo que nos encontraríamos en un restaurante cerca del parque El Olivo. Quería verme —dijo— para recordar algunas cosas del pasado.
Pensé que nada podría salir mal, que solo sería una charla, así que acepté. Después de todo, solo era hablar.

Antes de que llegara la hora, dudé. Quizá no debería ir. Las cosas del pasado ya pasaron y volver a recordarlas no sería saludable. Mejor olvidar.
Aun así, salí de casa. Vi el atardecer, cómo el sol se escondía mientras las luces de la ciudad comenzaban a encenderse.
La gente iba y venía por ambos lados, y yo seguí caminando. Crucé el parque central. Antes de subir la calle, estaba el lugar donde la encontraría.

La vi.


A través de la ventana que daba a la calle, el jardín del restaurante enmarcaba su figura. No recordaba todos sus rasgos, pero noté que no había cambiado mucho.

Seguía siendo tan hermosa como mi memoria la guardaba.

Me dispuse a entrar al local, pero alguien me detuvo del hombro.
Me giré. Era un amigo de hace años, y recordé que había sido su ex enamorado.

—¿En serio estás aquí? —dijo, con una mezcla de sorpresa y reproche.

No entendía nada. Cambié el gesto, confundido, intentando descifrar si era una coincidencia o algo más.
¿Nos había citado a ambos? ¿Por qué?

Volví la mirada a la ventana. Ella observaba el menú, sin notar lo que ocurría afuera.
La luz tenue del lugar la iluminaba como si el mundo quisiera señalar el sitio exacto donde estaba.

Sentí un tirón en la camiseta. Lo vi más cerca, con enojo en la mirada.

—Ella nunca será para ti —dijo, con la voz apagada, cargada de algo que no supe si era odio o dolor.

Antes de que pudiera responder, levantó el puño.

El golpe pasó rozando mi rostro, y por un instante sentí el viento helado cortarme la mejilla.
Todo se volvió lento. La luz del local, al otro lado del vidrio, titilaba sobre su silueta como si nada de esto ocurriera en el mismo mundo.

Lo empujé hacia atrás; perdió el equilibrio, y cuando intentó ponerse de pie, ya lo tenía tomado del cuello de la camisa.
Mis golpes no eran de rabia, sino de memoria.
Cada uno era una palabra que nunca pude decir.

—Lo sé... —dijo con dificultad, apenas levantando la vista—. Nunca pude hacer más que tú...

Lo solté. Cayó de rodillas, exhausto, mientras sus amigos lo sostenían.

Le tendí la mano. La tomó, lo ayudé a levantarse. No dijo nada más.
La gente nos miraba sin intervenir.
Yo, como quien suelta una carga pesada, lo vi alejarse con sus amigos, que lo escoltaban en silencio.

Luego busqué la ventana... pero ya no estaba allí.

Ella estaba en la puerta, mirándome.
En sus ojos había enojo, decepción.
Y entonces el viento volvió a soplar; la vi girarse y seguir el rumbo de quien se alejaba.

Fue tras él.
Y yo… yo no debí regresar a buscarla.
Las cosas nunca cambian.
Y yo ya no soy el de antes.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Distantes

Pero nada puede ser para siempre, solo son recuerdos que atesoro; como si me aferrara a ellos para poder seguir imaginando un mundo donde las cosas pudieron haber sido mejores.

Recuerdos, quizá con estas pocas palabras pueda ir desgarrándolas de mi memoria para poder descansar sin darle tantas vueltas al asunto del querer cambiar mi situación actual. He ido tomando trozos, reciclando momentos y uniéndolos uno a uno para fortalecer las cosas buenas que pueda ir arreglando mis pensamientos, solo en sueños he ido viviendo aventuras que a veces me levantan el ánimo, en este blog había una sección en la cual contaba mis sueños, siempre fueron un poco raros pero trataba de darles un sentido romántico, la protagonista de ellos ya no esta conmigo, pero aun me visita y acompaña cuando duermo.

Probablemente aun pienso en ella y así es que aparece, toma mi mano, su sonrisa me ilumina la noche. veo sus labios moverse pero ahora su voz no me alcanza, no recuerdo su tono; es triste ir perdiendo su recuerdo.

Hace un tiempo tuve un trabajo en el cual ella estuvo presente, yo parado y recostado en una columna esperando a que diera la hora de empezar un simulacro, ensimismado en mis pensamientos y de pronto entró, no la reconocí pero sentí algo en su mirada, me puse a pensar de donde la conozco y entonces me vino su recuerdo a la memoria, pensé  "No creo que sea ella", entonces fui a ver los registros de la tablet que tenia mi compañero y busque su nombre, al saber que estabas ahí no pude hablarte, sentí vergüenza, entonces hice todo lo posible para evitarte, creo que fue la situación mas cercana en la que la he llegado a tener en frente pero no era momento de hablar, probablemente habría encontrado su voz de nuevo, pero olvidar ya no sería sencillo.


Y entonces, entre el recuerdo y el sueño; entre miradas y silencio extiende sus manos hacia mi rostro, solo me toma con los dedos la barbilla y se acerca hacia mí, como un susurro tan distante besa mi mejilla y se aleja, siento que es un lugar al cual no puedo llegar tan distante, el cuerpo me pesa y me dejo caer no hay más que hacer.

viernes, 16 de mayo de 2025

Volver a casa

 Sabes he estado teniendo muchas noches pensando, en lo que pasó quizá de tanto estar al pendiente de lo que debería escribir me tiene estresado, dije que me tomaría el tiempo pero ahora, había olvidado que tenía pendiente hacerlo, entonces vamos a ver, esta situación espero pueda llevarte un poco a imaginar como seria aquel momento.

Una noche cerca a la universidad, entre faros distantes, no estamos entre las luces, ocultos entre la sombra y la lluvia, solo cerca nuestros alientos nos despistan del mundo, en ese momento solo somos tu y yo, esperando no ser encontrados, refugiados bajo la puerta de una casa, abrazados, sintiendo, solo con labios, con besos suaves apenas rosándolos, nuestro aliento se funde.

Espera la historia no va por ese sentido, pero si estamos mojados.

Quizá esperando que pase un poco, para poder ir a casa, es ahí que una mano toca mi pantalón, y tira de el, dejo de abrazarla y veo hacia abajo, es un niño de mas o menos 4 o 5 años que me pregunta si vi a su mamá, desconcertados le preguntamos cual es su nombre, menciona uno que no recuerdo y como es de suponerse respondemos que no.

Luego ella se agacha y se sujeta el cabello, le pregunta - ¿Sabes donde vives?

El responde - Si.

- Entonces le llevamos a su casa - Me ve tiernamente y no puedo negarme.

Entonces emprendemos marcha, el niño nos empieza a dirigir por zonas que desconocíamos en ese momento, hasta que llega un punto en el que el niño se cansó de tanto caminar y lo cargue en la espalda, fue bueno que hasta ese punto la lluvia dejó de caer.

Ella se me quedaba viendo mientras lo llevaba a cuestas.

Se acerca a mi y me da un beso en la mejilla - Serias un buen padre.

Ese gesto me hace feliz y pensar como seria tener a un hijo.

- Tu crees. - Solo alcanzo a decir eso.

El pequeño después de caminar, por un buen tiempo nos apunta a una tienda, una señora sale de ahí algo preocupada y me ve cargándolo, rápidamente se acerca a nosotros y me pregunta si esta bien, respondemos que si y le explicamos donde lo encontramos y como llegamos hasta ahí, baja de mi espalda y se apresura a abrazar  a su madre, siento de pronto un abrazo y un nuevo beso una tremenda sonrisa y unos ojos brillosos.

- Muchas gracias, estaba preocupada. - Nos menciona, nos da unas galletas y nos agradece por llevarlo, nos despedimos, damos la vuelta y regresamos.

En un tramo oscuro por donde aun no hay alumbrado solo viendo el cielo que se había despejado pensando en como seria tener un hijo.

Toma de mi mano, no mencionamos palabras pero quizá ella piense lo mismo que yo, hasta ese momento quizá no habíamos hablado del tema, pero sentía que con ella seria que los tendría.

Que es lo que hice por que ahora pienso que estoy omitiendo algunas cosas. Solo son recuerdos, pero pensarlo ahora me duele, no se si debería continuar.

- La noche es muy bonita, no te parece.

-Tuve un día muy cansado, pero verte llevarlo me cambio el animo.- Empieza a correr saltando entre charcos, salpicando, voy tras de ella haciendo lo mismo.

- Estas muy feliz.

- Si.

Se detiene y camina alegre, me atrevo a abrazarla por la espalda y caminamos así, apoyo mi quijada en su hombro y cierro los ojos.

- ¿Te gustaría, ser la madre de mis hijos?- Se detiene no dice nada, de pronto siento en mi mano dos gotas de agua, abro los ojos pensando que volvía a llover, pero no,  levanto un poco la cabeza pensado que le disgustó la idea, quizá mis palabras detonaron emociones mas allá de un simple comentario.

Vi sus ojos brillar y llenarse de lagrimas, aun así sentía que estaba feliz y dijo que si, se abalanzo a mi pecho me abrazo y casi colgándose de mi, me besó.

Quizá estoy equivocado solo es un recuerdo que vive en mi, pero quiero imaginar que así sucedió, muchas noches he pensado que fue uno de los momentos de mi vida que puedo mencionar, que fui feliz.

lunes, 10 de marzo de 2025

Tiempo

Se que dije que iba a darme más tiempo para poder escribir, la verdad es que volví a olvidar hacerlo, escribir a veces suele ser complicado, pero bueno aquí estamos.

Hola, ¿Como estás? ¿Te está yendo bien?, quizá en algún momento llegue respuesta a estas preguntas mientras tanto, sigamos avanzando, la vida no se detiene cuando esperamos una respuesta, seguimos caminando y respirando.

He estado practicando mentalmente algunas historias que tengo guardadas en memoria, algunas frases o poemas que no quiero que se pierdan, trataré de  transcribirlas, algunas frases fueron estados de whatsapp o facebook entonces por cada una tratare de explicar por que lo hice y en que situación, será algo curioso, pienso que así podre dejar pasar todo y lograré olvidar lo que mi memoria quiere retener, quizá ya lo mencioné en algún momento porque después de escribir algo suelo dejar de pensar en ello y sale de mis pensamientos.

 Entonces después de cuanto tiempo crees que puedas leer la primera historia, poema o frase.

Será entonces tiempo para esperar un poco que las palabras se relacionen de tal manera que me guste lo que puedas leer, muchas de las historias eran de amor, después de todo, de eso se trata este blog espero poder emocionarte de alguna manera.

Sin más que decir, solo quería saludarte y decirte que no te sientas solo o sola, si necesitas hablar, aquí tienes un amigo que responderá tus inquietudes.